
En la más profunda oscuridad de la noche, una simple aprendiz traza las primeras líneas de sus sigilos, murmura sus primeros encantamientos, comienza, tímidamente, a jugar con el universo. A su alrededor, las cuerdas se agitan, cada átomo vibra, generando corrientes de energía.
Si, es una estrella que comienza a brillar.

1 comentario:
Bueno, está algo incompleto pero me ha gustado el hechizo de otros tiempos. La foto, preciosa.
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